Club de Datos: cuando aprender se convierte en enseñar

¿Qué pasa cuando un grupo de chicas que recién terminó de formarse en datos decide que ya es momento de inspirar a otras? Eso es exactamente lo que se propuso el Club de Datos, un espacio de voluntariado de la Comunidad CET donde egresadas del Curso Intensivo de Data Analytics dejaron de ser estudiantes para pasar a ser protagonistas: durante 10 semanas, entre abril y junio, diseñaron, planificaron e implementaron sus propios workshops para otras jóvenes.

Fueron dos equipos, dos formatos y un mismo objetivo: demostrar que el conocimiento en datos, cuando se comparte, multiplica su impacto.

Data Lab: Construcción de una realidad más justa (presencial)

En Buenos Aires, ocho voluntarias y egresadas de la Comunidad CET —Dandelion Bruno Ruiz, Giovanna Messina, Nicoll Cruz Villegas, Sofía Bombino, Rocío Belén Ramos, Morena Rocha Alcaraz, Micaela Sol Cariaga y Valentina Gamarra— trabajaron de manera colaborativa para crear Data Lab: Construcción de una realidad más justa, un workshop gratuito y presencial.

El encuentro se realizó el sábado 27 de junio en Puerta 18, facilitado íntegramente por el propio equipo. Desde un enfoque teórico-práctico, las participantes se acercaron al análisis y la visualización de datos, y a la metodología Design Thinking, para pensar soluciones tecnológicas con impacto social. A partir de ahí, idearon propuestas para identificar y reducir sesgos en las aplicaciones y herramientas que usan todos los días, fortaleciendo tanto su mirada crítica como sus capacidades técnicas.

Data Creativa: El Arte de los Datos (virtual)

Desde distintos puntos del país, seis voluntarias y egresadas de la Comunidad CET —Tiara Fernández (Neuquén), Sofía Arias (Salta), Florencia Barrios (Corrientes), Magalí Martínez (Jujuy), Florencia Preaud (Misiones) y Sabrina Bidal (Entre Ríos)— armaron Data Creativa: El Arte de los Datos, un workshop gratuito y virtual abierto a jóvenes de toda Latinoamérica.

El encuentro se hizo el 17 de junio por Zoom. Las participantes exploraron cómo los datos pueden convertirse en una herramienta tanto para el impacto social como para la expresión artística. A través de ejemplos inspiradores —como el uso de datos en disciplinas creativas, entre ellas la música mediante los guantes MiMU—, las jóvenes descubrieron nuevas formas de visualizar el potencial de los datos. Con herramientas de Design Thinking y trabajo colaborativo, diseñaron el prototipo de una obra de arte tecnológica construida a partir de datos de una encuesta nacional.

A liderar también se aprende haciendo

Más allá de los workshops que crearon, el proceso de co-creación, organización e implementación fue en sí mismo una experiencia de formación para las 14 integrantes del Club de Datos. Gestión del tiempo, planificación, trabajo colaborativo, comunicación asertiva, priorización de tareas y articulación con instituciones: todas competencias clave para el liderazgo y la empleabilidad que se pusieron en juego —y se fortalecieron— a lo largo de estas 10 semanas.

Así, las voluntarias no solo compartieron lo que aprendieron con otras jóvenes sino que consolidaron su propio rol protagónico dentro de la Comunidad CET, mostrando que la cadena de transmisión de conocimiento en tecnología puede (y debe) sostenerse entre pares.

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