La Inteligencia Artificial (IA) ya no es algo del futuro: está cambiando cómo trabajamos, cómo aprendemos y cómo tomamos decisiones hoy. Pero este cambio no es neutro. Si las mujeres no están dentro de este proceso -o lo están en desigualdad de condiciones-, existe el riesgo de que la tecnología que define el mundo que viene también reproduzca las desigualdades del pasado.
En este artículo te explicamos qué es la inteligencia artificial, cómo impacta en el trabajo, qué riesgos existen para las mujeres y por qué la educación es clave para construir un futuro más justo.
¿Qué es la inteligencia artificial?
La inteligencia artificial es una tecnología que permite analizar información, aprender de datos y dar respuestas de manera automática para tomar decisiones. En palabras simples: es una herramienta que orienta a las personas a resolver problemas, ahorrar tiempo y hacer tareas de forma más rápida y eficiente. Sin embargo, no está exenta de cometer errores.
Hoy la IA ya está en muchas partes de nuestra vida:
- Cuando usamos un asistente virtual.
- Cuando una plataforma nos recomienda qué ver o qué comprar.
- Cuando una empresa usa sistemas para seleccionar personal.
- Cuando una app nos ayuda a estudiar o trabajar.
La IA no solo procesa datos: intermedia nuestra relación con el mundo. Por eso es tan importante quién la crea, cómo se entrena y desde qué mirada se diseña.
IA predictiva vs. IA generativa
La IA predictiva analiza datos del pasado para anticipar qué es más probable que ocurra (por ejemplo, prever ventas o detectar riesgos). En cambio, la IA generativa crea contenido nuevo como textos, imágenes o código a partir de lo que aprendió.
Ambas se usan hoy en el trabajo y la educación, pero la generativa es la que está transformando más visiblemente cómo producimos, aprendemos y tomamos decisiones.
Inteligencia artificial y trabajo: un cambio de era
Estamos viviendo un momento bisagra en el mundo laboral. La inteligencia artificial está transformando los tipos de trabajos que existen, las habilidades que se necesitan y la forma en que las organizaciones e instituciones se organizan. Muchas tareas repetitivas y manuales están siendo automatizadas. Eso no significa que las personas desaparezcan del trabajo, sino que cambia lo que se espera de ellas.
La IA puede encargarse de procesar datos, responder consultas, automatizar flujos y organizar información. Mientras que las personas pueden enfocarse en pensar, crear, decidir, resolver problemas, aportar empatía y criterio.
El verdadero valor humano en este nuevo escenario está en el pensamiento crítico, la creatividad y la capacidad de usar la tecnología de forma inteligente.
Futuro laboral e inteligencia artificial: no es solo para quienes estudian tecnología
Muchas veces se asocia tecnología con quienes estudian programación o ingeniería. Pero eso ya no es así. Según el World Economic Forum, la mayoría de los trabajos que van a crecer hasta 2030 estarán ligados a la tecnología, incluso si no son carreras STEM.
Por ejemplo:
- En recursos humanos, la IA se usa para seleccionar personas y automatizar procesos.
- En marketing, analiza datos y comportamientos.
- En educación, personaliza aprendizajes.
- En salud, ayuda a diagnosticar.
No importa qué estudies: vas a trabajar con tecnología. Por eso es clave que todas las personas, y especialmente las mujeres, tengan acceso a estas habilidades.
¿Cómo impacta la inteligencia artificial en el futuro laboral de las mujeres?
Hoy, solo el 22% de las personas que trabajan en inteligencia artificial son mujeres (Fundación Vass, 2024). Y esto no es un dato menor: la IA se entrena con datos y es creada por personas desde sus experiencias y creencias. Si la mayoría de quienes diseñan esta tecnología son varones, existe el riesgo de que se refuercen estereotipos de género, se invisibilicen realidades de las mujeres y se reproduzcan desigualdades.
Como decía la científica informática Anita Borg, la tecnología no es neutral. Refleja el mundo de quienes la construyen.
Y no se trata solo del impacto de cómo se usa la IA, sino también de quiénes están pudiendo construir carreras, ingresos y liderazgo en esta nueva economía digital. Las mujeres son minoría en uno de los sectores con mayor crecimiento y mejores oportunidades económicas del mundo.
Educación temprana y acceso a formación: la clave para cambiar el futuro
Para que las mujeres puedan ser parte del futuro tecnológico, no alcanza solo con motivarlas individualmente: es necesario transformar el sistema que históricamente las dejó afuera. Esto implica garantizar referentes, acceso a formación de calidad y el desarrollo de confianza en sus habilidades desde edades tempranas, pero también cambiar las reglas del juego en el ámbito educativo, laboral y productivo.
Desde Chicas en Tecnología, trabajamos de manera articulada con empresas, instituciones educativas, organizaciones sociales y el sector público para reducir la brecha de género en tecnología, acompañar a chicas y jóvenes en su formación y ampliar las oportunidades reales de inserción, desarrollo y liderazgo de mujeres en el ecosistema tecnológico.
La IA no viene a reemplazarnos. Viene a amplificar lo que podemos hacer. Pero solo será una herramienta de igualdad si las mujeres están dentro del proceso: aprendiendo, creando, decidiendo y liderando.
El futuro del trabajo ya llegó. Ahora es momento de asegurarnos de que sea un futuro con más mujeres, más diversidad y más oportunidades para todas las personas.



